lunes, 7 de febrero de 2022

CRÓNICA MEDIO MARATÓN DE GUIJUELO

En circunstancias normales, este fin de semana deberíamos de haber ido a correr a Plasencia a disputar su medio maratón; pero, esta dichosa pandemia lo ha cambiado todo y los amigos organizadores placentinos decidieron no convocar la edición del 2022 y postponerla al 2023. Por eso, había que buscar otras alternativas lo más cercanas posibles a Jaraíz.

Indagando por internet, vi, hace unos días,que el dia 6 de febrero se disputaba el VII Medio Maratón de Guijuelo, prueba que disputó el amigo Javier Martínez hace un par de años. Tras unas dudas a lo largo de la semana debido a unas pequeñas molestias en el gemelo derecho, el jueves, un par de horas antes de cerrar las  inscripciones, decidí apuntarme. 

Así, a las ocho de la mañana de una fría mañana del primer domingo de febrero, partí hacia tierras castellano leonesas.Tras una paradita a desayunar, alrededor de las diez estaba en Guijuelo. A medida que iban pasando los kilómetros por la autovía, iba viendo cómo los grados del termómetro iban descendiendo y cómo una espesa niebla se adivinaba por los alrededores de la localidad guijuelense. Con dos grados bajo cero, aparqué el coche al lado de la Plaza Mayor, donde ya me encontré con los otros dos jaraiceños participantes en el evento, Alan Otero y Miguel Ángel Arjona.

El primer comentario que hicimos los tres fue " ¡ Vaya frío que vamos a pasar !",

algo que corroboramos poco después. Recogida de dorsales, hicimos tiempo, unas fotos, comentamos algo sobre lo poco que sabíamos del recorrido y al coche a cambiarse. Ahí, primer contratiempo: me había quedado mis ungüentos en casa. Pese al frío reinante, los tirantillos con los manguitos son obligados así como las mallas cortas. Ahora, tocaba calentar, pues era necesario empezar a entrar en calor cuanto antes.

Y a las once en punto de la mañana con los grados Celsius en negativo sobre la Plaza Mayor de Guijuelo, se dio la salida a este VII Medio Maratón conjuntamente con la V Vuelta a Guijuelo, de 7,5 kms. 

Tras un pequeño callejeo por las calles del pueblo, enseguida salimos a las afueras para tomar la N-630,antigua carretera de Salamanca, hasta el cruce de Pizarral, en el km, 7.5 aproximadamente. Todo este tramo picaba hacia abajo, entre una espesa niebla, aire en contra y un frío que cortaba. Los dedos de las manos los llevaba rojos como tomates y me acordaba de los frioleros del club, concretamente de Javi "Vete", que si viene, hubiera corrido disfrazado de esquimal. Estos kilómetros los hice acompañado de un trío salmantino, con dos chicas y un mozo, a un ritmo bastante alto, que no me gustaba nada por las consecuencias que podría traer. Sobre el km, 8, noté un pequeño calambre en el isquio izquierdo y eché el freno, por lo que los compañeros de ruta se me fueron unos quinientos metros. 

Una vez pasado el cruce de Pizarral, encaramos la vuelta a Guijuelo dirección Berrocal de Salvatierra y , a partir de aquí, la carretera empezó a empinarse. Era una zona abierta al tráfico, con la dehesa a ambos lado de la calzada y con una tremenda helada sobre los campos donde se crían los estupendos cerdos ibéricos de los que tan buenos embutidos se obtienen.
Con el paso de los kilómetros y, ya, sin niebla, aunque seguía el viento racheado, el frío iba desapareciendo así como el dolorcillo de la pierna, y volví a zapatear más fuerte en un pequeño falso llano; aumenté el ritmo después de tomarme el oportuno gel en el km 12 y, sobre el 16, a la altura de Campillo de Salvatierra, volví a echar mano a los compañeros anteriores y les sobrepasé, junto a otra pareja de corredores. Ya la carretera no iba a dejar de subir hasta llegar a Guijuelo en el km, 19, donde nos desviaron por un camino de piedras que nos acabó de rematar, para meternos de nuevo en la población por la calle Abdón Rodilla, y descender unos quinientos metros hasta la línea de meta, y así finalizar esta exigente carrera,con perfil en forma de comba, con una marca final de 01:39:52, que me sirvió para completar mi medio maratón número 93 y subir al tercer cajón del pódium en la categoría Veteranos D, y muy contento por cómo salió todo, pues la rodilla me sigue dejando correr, que no es poco. 

Decir, que uno se acuerda en estos momentos de lo mal que se pasa con las lesiones, de lo que cuesta recuperarse; también, por qué no decirlo, del dinero que te gastas en médicos, fisios, tratamientos largos y jodidos, pinchazos, trabajo en casa sin que nadie te vea, montón de kilómetros en bici,  de ver el tiempo pasar sin poder correr; aunque cuando uno se vuelve a poner las zapatillas, la equipación del club y el dorsal, todo se empieza a olvidar. Ánimo a los que estáis ahora pasando por ello y ¡ adelante !

En cuanto a los otros jaraiceños, muy bien los dos. Alan Otero ocupó el primer lugar del  cajón en Veteranos B, con 01:19:53; y Miguel Ángel, el octavo puesto de los Veteranos A, con 01:27:49. Gran carrera de los dos.

Ganó esta edición el atleta local Javier Montero con 01:11:44, seguido de Jorge Rodríguez con 01:13:34 y de Roberto Jiménez con 01:15:57.

En cuanto a las chicas, la campeona fue Gema Martín con 01:20:31; en segunda posición lo hizo Verónica Sánchez con 01:23:45, y en tercer lugar Lourdes Lobato con 01:25:08.

La organización, pues de todo. Bien señalizada con G. Civil, Policía Local y voluntarios, pero sin embargo, sin un lugar donde cambiarnos, sin guardarropas, sin duchas, carretera abierta al tráfico...La bolsa del corredor sin camiseta, con una braga para el cuello, fruta , isotónico, un par de bolsitas con lonchas de jamón y salchichón y un tícket para la degustación de productos de la matanza tradicional que se celebraba esta misma mañana. Y, solamente, hubo trofeo para el primer clasificado de cada categoría; el resto de premiados, nos conformamos con una medalla. También es cierto, que únicamente nos costó 10 euros el dorsal. De todas formas, enhorabuena por, al menos, haberla organizado.

Finalizaron este medio maratón un total de 60 participantes.

La clasificación en: CLASIF. M.M. GUIJUELO.

Algunas fotos en: FOTOS M.M. GUIJUELO.

En fin, esto es todo. Poco a poco esto va volviendo a la normalidad y ojalá también en nuestro club empecemos a animarnos y los lanchacabreros volvamos a hacernos notar.

Por cierto, ¿  ande andaría Carlota ?.  

Como siempre, ha sido un honor volver a representar a este club tan serio.

Saludos a todos y nos vemos por esos caminos y carreteras.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario