Hace unos días, comentamos en este mismo blog, que a Jarandilla hay que ir a correr siempre que se pueda. Pues con Navalmoral, tres cuartos de lo mismo. Da gusto ir a estas carreras donde el trato al corredor es lo más importante, donde lo que prima es que te encuentres como en casa, que no parezca que vienes de fuera. Y eso los amigos del CD. Navalmaratón, lo saben hacer muy bien.