¿ Quién me lo iba a decir a mí ?
Pues eso. Quién me iba a decir a mí que con la chica a quien yo le remitía desde Cáceres mis románticas cartas , cuando ella estudiaba en la Universidad Laboral de Zaragoza, iba a estar yo paseando, treinta años después, por las calles de esta bonita ciudad y además, me iba a acompañar en mi participación en esta XVIII Edición del Medio Maratón de la capital de Aragón. Ese pensamiento en voz alta le tuvimos dando una vueltecita por la Plaza de España, la noche anterior a la disputa de la carrera. Era un viaje que, por unos u otros motivos, no habíamos llegado a hacer. Pero este año, ya no había excusas. Miré el calendario, vi la fecha, lo consulté y OK.




